ANSIEDAD

La ansiedad es una sensación de anticipación, tensión o angustia que se tiene frente a determinados estímulos, tales como pensamientos, ideas, imágenes, entre otros. Es una señal de alerta que emite el cuerpo cuando siente que le sobreviene un peligro o una amenaza. La ansiedad no patológica es un estado emocional normal frente a situaciones estresantes. Es por ello que cierto nivel de ansiedad es esperado e incluso deseado para poder manejar efectivamente ciertas situaciones habituales. Cuando la ansiedad sobrepasa cierta intensidad, se vuelve patológica, es decir, una enfermedad. Los sistemas que ponen en marcha esta respuesta se desequilibran, provocando que la ansiedad sea excesiva para la situación, o que exista ansiedad frente a estímulos inexistentes o desconocidos.

Causas

La ansiedad patológica o generalizada puede ser causada por numerosos factores que se engloban en tres categorías:

• Factores predisposicionales: Variables biológicas o hereditarias que hacen que un individuo sea más propenso a desarrollar alteraciones relacionadas con la ansiedad. Personas que tienen un sistema de alerta más sensible y más complejo de desactivar. Personas cuyos padres sufrieron de ansiedad.

• Factores activadores: Situaciones o circunstancias capaces de detonar el sistema de alerta. En este caso, la ansiedad surge debido a dos situaciones. El primero, la obstaculización de planes, deseos o necesidades (ej.: tener que presentar un examen para obtener un trabajo) El segundo, la problematización o pérdida de objetivos que ya han sido alcanzados (ej.: la pérdida de un trabajo o de la salud).

• Factores de mantenimiento: Los problemas que originan la ansiedad no se resuelven satisfactoriamente o cuando esta se vuelve excesiva.

Síntomas

La ansiedad puede causar numerosos síntomas y muy variados, tanto en el plano físico como emocional y psicológico. Los problemas físicos incluyen:

• Sudoración, sequedad en la boca, mareo.

• Temblores, tensión muscular.

• Cefalea.

• Palpitaciones, taquicardia, dolor en el corazón.

• Disnea.

• Náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento.

• Problemas en la esfera sexual.

• Insomnio. Los problemas psicológicos causados por la ansiedad son:

• Preocupación, inquietud.

• Sensación de agobio.

• Miedo a perder el control, a volverse loco o a morir.

• Dificultad para concentrarse, sensación de pérdida de memoria.

• Irritabilidad, desasosiego.

• Inhibición.

• Obsesión.

Diagnóstico

Para diagnosticar la ansiedad generalizada, se deben seguir los siguientes criterios:

• Preocupación excesiva casi todos los días por seis meses o más.

• Dificultad para controlar tal preocupación.

• Inquietud que interfiere con las actividades de la vida diaria.

• Angustia que no se relaciona con otro trastorno mental.

Tratamiento

Los recursos más comunes para tratar la ansiedad patológica son tratamientos psicológicos, como la psicoterapia y la medicación con antidepresivos y ansiolíticos. Estos fármacos son generalmente muy adictivos, por lo que muchos optan por seguir otros tratamientos alternativos, como cambios de vida o productos naturistas. Si estás experimentando problemas con la ansiedad, en tiendasuplementos encontrarás todos los productos dietarios y suplementos vitamínicos que necesitas. Los cambios en el estilo de vida pueden mejorar significativamente este padecimiento. Estos cambios incluyen el mejoramiento de los hábitos alimentarios y la suspensión del consumo de alcohol y drogas. También ayuda la práctica de ejercicio regularmente, y la utilización de técnicas de relajación, meditación, yoga, entre otros. Los suplementos vitamínicos pueden ayudar a aliviar la ansiedad, en especial aquellos que contienen vitaminas del complejo B. Los productos dietarios con Omega 3 también pueden servirte. Los productos naturistas con glutamina, glicina, arginina y ornitina pueden ayudar a aliviar los síntomas de la ansiedad. También aquellos productos que contienen hierbas relajantes.

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